Cooperativa Olivarera Pontanense

Desde 1954, la Sociedad Cooperativa Andaluza Olivarera Pontanense trabaja para transformar el fruto del esfuerzo de sus socios en productos de calidad, creciendo junto a ellos y adaptándose a las necesidades de cada época.

Lo que comenzó como la unión de un grupo de agricultores de Puente Genil se ha convertido, con el paso de las décadas, en una cooperativa moderna y consolidada, sin perder los valores que dieron origen al proyecto: cooperación, esfuerzo, compromiso y confianza.

1954 · El comienzo de un proyecto común

En 1954 nace la Sociedad Cooperativa Andaluza Olivarera Pontanense, fruto de la iniciativa de un grupo de agricultores que decidieron unir sus esfuerzos para afrontar conjuntamente la transformación y comercialización de sus cosechas.

Era el comienzo de un proyecto colectivo basado en una idea sencilla pero fundamental: trabajando juntos era posible defender mejor el fruto del campo y construir un futuro más sólido para las familias vinculadas al olivar.

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Recreación de época con fines ilustrativos

1955 · Nuestra primera almazara

Tan solo un año después de la constitución de la cooperativa, en 1955, se construye la primera almazara en el n.º 34 de la calle Nueva, en Miragenil.

Aquellas instalaciones fueron durante años el centro de la actividad de la cooperativa y representan una parte fundamental de nuestra historia.

Allí comenzaron a molturarse las aceitunas de nuestros socios y a tomar forma un proyecto que, con el paso de los años, no dejaría de crecer.

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Recreación de época con fines ilustrativos

1971–1972 · Una nueva actividad: el aderezo

El crecimiento de la cooperativa y la necesidad de ofrecer nuevos servicios a sus socios llevaron a ampliar su actividad.

Durante la campaña 1971–1972 se pone en funcionamiento la sección de aderezo de aceitunas, situada en la carretera Aguilar–Puente Genil.

Las nuevas instalaciones nacieron con una capacidad aproximada de 1.500.000 kg de aceitunas para entamado, incorporando así una actividad que terminaría convirtiéndose en otro de los pilares de la cooperativa.

 

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Recreación de época con fines ilustrativos

1994 · Una nueva etapa

El continuo crecimiento de la producción y la necesidad de disponer de instalaciones más modernas hicieron necesario afrontar uno de los cambios más importantes de nuestra historia.

En 1994, la almazara abandona las antiguas instalaciones de Miragenil y se traslada a su actual emplazamiento, en la carretera Estepa–Guadix, km 12.

Este traslado permitió modernizar los procesos productivos, aumentar la capacidad de trabajo y afrontar con mejores medios las necesidades de una cooperativa que seguía creciendo.

1999–2010 · Unificación y crecimiento

En 1999, la sección de aderezo también se traslada a las nuevas instalaciones, concentrando progresivamente las principales actividades de la cooperativa en un mismo emplazamiento.

La modernización y las sucesivas ampliaciones permitieron incrementar considerablemente su capacidad, hasta alcanzar en 2010 una capacidad de entamado de 6.250.000 kg de aceitunas.

La cooperativa entraba así en una nueva etapa caracterizada por la modernización tecnológica, una mayor capacidad productiva y la mejora continua de sus instalaciones.

Calidad, cooperación y futuro

A lo largo de estas décadas, Olivarera Pontanense ha evolucionado tanto en sus instalaciones como en sus métodos de producción y comercialización.

La colaboración con organizaciones como Oleoestepa y Dcoop, la vinculación con la Denominación de Origen Protegida Estepa y la incorporación de sistemas de Producción Integrada forman parte de esa evolución y del compromiso permanente con la calidad de nuestros productos.

Hoy, más de seis décadas después de su nacimiento, la cooperativa reúne a más de 600 socios y representa alrededor de 5.500 hectáreas de olivar.

Pero detrás de esas cifras se encuentra lo verdaderamente importante: generaciones de agricultores que han confiado en un proyecto común y han hecho posible que Olivarera Pontanense llegue hasta nuestros días.

Más de 70 años después, seguimos avanzando con la misma idea que nos vio nacer: trabajar juntos para construir nuestro futuro.

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