Una cooperativa al servicio de sus socios
La Sociedad Cooperativa Andaluza Olivarera Pontanense es una entidad de economía social constituida en 1954 en Puente Genil (Córdoba), nacida de la iniciativa de un grupo de agricultores que decidieron unir esfuerzos para transformar y comercializar conjuntamente el fruto de sus explotaciones.
Desde entonces, la cooperativa ha evolucionado junto a sus socios, adaptando sus instalaciones y procesos productivos a las nuevas exigencias del sector oleícola, sin perder los principios de cooperación, compromiso y servicio que dieron origen a la entidad.
Actualmente, Olivarera Pontanense constituye un punto de encuentro para cientos de familias vinculadas al olivar y representa una parte significativa de la actividad agrícola de su entorno.
Nuestros socios
La cooperativa está formada por aproximadamente 610 socios, cuyas explotaciones representan en conjunto alrededor de 6.000 hectáreas de olivar.
Los socios constituyen la base y la razón de ser de Olivarera Pontanense. La cooperativa pone a su disposición sus instalaciones, medios técnicos y servicios para facilitar la recepción, transformación y comercialización de sus producciones.
El modelo cooperativo permite afrontar de manera conjunta procesos que individualmente resultarían más complejos, favoreciendo una gestión más eficiente de los recursos y una mayor capacidad de adaptación a las necesidades del mercado.
Nuestra actividad
La actividad de Olivarera Pontanense se desarrolla fundamentalmente en torno a dos grandes producciones agrícolas estrechamente vinculadas a Puente Genil y su comarca:
Almazara
La cooperativa recibe la aceituna destinada a la elaboración de aceite de oliva, llevando a cabo los procesos necesarios para su transformación en Aceite de Oliva Virgen Extra.
La calidad comienza en el campo y continúa durante todo el proceso de recepción y molturación de la aceituna. Por ello, se trabaja para garantizar una adecuada separación, clasificación y tratamiento del fruto desde su llegada a las instalaciones.
La producción anual se sitúa aproximadamente en torno a 3.000 toneladas de Aceite de Oliva Virgen Extra, aunque esta cifra puede variar en función de las características de cada campaña.
Aderezo de aceituna
La cooperativa cuenta asimismo con una sección dedicada a la recepción y preparación de aceituna de mesa, una actividad históricamente ligada a la entidad y a la agricultura de la zona.
Esta sección permite a los socios canalizar parte de su producción de aceituna destinada al consumo de mesa mediante una estructura común para su recepción, clasificación y posterior comercialización.
Comercialización
La colaboración entre cooperativas permite alcanzar una mayor dimensión comercial, mejorar la capacidad de negociación y acceder a mercados que requieren estructuras de mayor tamaño.
La producción de aceite de la Cooperativa Olivarera Pontanense se integra en Oleoestepa, cooperativa de segundo grado especializada en la comercialización de Aceite de Oliva Virgen Extra.
Esta integración permite que el trabajo realizado por los agricultores y la almazara forme parte de una estructura comercial especializada, orientada a la calidad y a la valorización del aceite producido por las cooperativas asociadas.
El modelo cooperativo permite afrontar de manera conjunta procesos que individualmente resultarían más complejos, favoreciendo una gestión más eficiente de los recursos y una mayor capacidad de adaptación a las necesidades del mercado.
Denominación de Origen Estepa
Olivarera Pontanense forma parte del ámbito de la Denominación de Origen Protegida Estepa, una figura de calidad que ampara aceites de oliva virgen extra producidos bajo estrictos requisitos de origen, elaboración y calidad.
La pertenencia a la DOP Estepa supone trabajar conforme a procedimientos de control y trazabilidad que abarcan desde el olivar hasta la obtención del producto final.
De esta forma, el origen y las características de los aceites quedan respaldados por un sistema de certificación y control independiente.
Producción Integrada
La cooperativa apuesta por sistemas de producción que permitan compatibilizar la actividad agrícola con el uso responsable de los recursos naturales y la protección del entorno.
La Producción Integrada establece métodos de cultivo y control orientados a obtener productos agrícolas de calidad mediante prácticas que priorizan el uso racional de los medios de producción y reducen, siempre que resulta técnicamente posible, su impacto sobre el medio ambiente.
Este sistema implica un seguimiento técnico de las explotaciones, el control y registro de las actuaciones realizadas, la trazabilidad de la producción y el cumplimiento de los requisitos establecidos para las explotaciones acogidas a este modelo.
De esta forma, se favorece una agricultura más eficiente, responsable y sostenible, manteniendo al mismo tiempo los niveles de calidad exigidos tanto en la aceituna destinada a almazara como en la destinada a aderezo.
Control técnico
Seguimiento y asesoramiento continuo de las explotaciones para garantizar las prácticas adecuadas de cultivo.
Trazabilidad
Registro y control de todas las actuaciones para asegurar la trazabilidad y la transparencia de nuestros productos.
Uso responsable de recursos
Priorizamos el uso racional de los medios de producción y la protección del medio ambiente
Compromiso con la calidad
La calidad no depende únicamente del proceso realizado dentro de la almazara. Comienza en el olivar y requiere la colaboración de agricultores, técnicos y personal de la cooperativa durante todas las fases de producción.
Desde el cuidado del cultivo y la elección del momento de recolección hasta el transporte, recepción y transformación de la aceituna, cada etapa influye directamente en las características del producto obtenido.
Por ello, Olivarera Pontanense trabaja para mantener procedimientos que favorezcan la trazabilidad, el control de los procesos y la mejora continua de sus instalaciones y sistemas de producción.
Compromiso con nuestro entorno
La actividad de Olivarera Pontanense está estrechamente vinculada a Puente Genil y a su entorno agrícola.
El modelo cooperativo contribuye a mantener la actividad económica asociada al olivar, facilita a los agricultores una estructura común para transformar y comercializar sus producciones y ayuda a preservar una actividad que forma parte de la identidad agrícola y social de la zona.
Después de más de siete décadas de trayectoria, la cooperativa continúa trabajando con el mismo principio que impulsó su creación: la unión de los agricultores para avanzar juntos y afrontar colectivamente los retos del sector oleícola.